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martes, 22 de diciembre de 2009

EVANGELIO DE LA VERDAD


EVANGELIO DE LA VERDAD

Prólogo

16 El Evangelio de la verdad es alegría para quienes han recibido de parte del Padre de la verdad el don de conocerlo por el poder de la Palabra que ha venido desde el Pleroma, la que está en el Pensamiento y el Intelecto del Padre, la que es llamada el Salvador, ya que es el nombre de la obra que debe llevar a cabo para la salvación de quienes eran 17 ignorantes del Padre, pero el evangelio es la manifestación de la esperanza que se descubre por quienes la buscan.

I. SURGIMIENTO DE LA IGNORANCIA

Frustración de la búsqueda y creación ilusoria

Puesto que la Totalidad buscó a Aquel del que habían salido, y la Totalidad estaba dentro de Él, el Incomprensible, el Impensable, que está sobre todo pensamiento, ignorar al Padre produjo angustia y terror. Pero la angustia se tornó densa como una bruma, de manera que nadie podía ver; por este motivo se ha fortalecido el Error; ha trabajado su materia vanamente, puesto que no conocía la verdad. Emprendió una obra disponiendo con esfuerzo y belleza algo semejante a la Verdad. Esto, en realidad, no constituía una humillación para el Incomprensible, el Impensable, puesto que eran nada, la angustia, el olvido y la obra engañosa, en tanto que siendo firme la Verdad es inmutable e inquebrantable y totalmente bella. Por esto, despreciad el Error. De este modo no tenía raíz y estaba en una bruma respecto del Padre, afanado en disponer actividades, olvidos y terrores, para por medio de ellos atraer a los del medio y hacerlos cautivos.

El olvido

El olvido del Error no se manifestó. No es un [...] 18 desde el Padre. El olvido no tuvo lugar desde el Padre, aunque tuvo origen por su causa. Pero lo que nace en él es el conocimiento que se manifestó para que el olvido se disipara y el Padre fuese conocido. Ya que el olvido existió a causa de que el Padre no fue conocido, cuando el Padre sea conocido, el olvido a partir de ese momento dejará de existir.

II. EL DESCUBRIMIENTO DEL PADRE

Jesús crucificado y la existencia en el Padre

Éste es el evangelio del que se busca, que se reveló a los que son perfectos por las misericordias del Padre, el misterio oculto, Jesús, el Cristo, por cuyo medio iluminó a los que estaban en la oscuridad a causa del olvido. Los ha iluminado y (les) ha mostrado un camino. El camino, sin embargo, es la verdad que les ha enseñado. Por este motivo el Error se ha irritado contra él, lo ha perseguido, lo ha maltratado y lo redujo a nada. Lo clavó en un madero (y) fue un fruto del conocimiento del Padre. Pero no fue motivo de destrucción porque fuese asimilado, sino que a los que lo asimilan dio motivos para que sean felices por el descubrimiento, pero Él los descubrió en sí mismo y ellos lo descubrieron en ellos, al Incomprensible, al Impensable, al Padre, el Perfecto, que produjo la Totalidad, en el que está la Totalidad y del que la Totalidad necesita. Aunque ha conservado su perfección en sí, la que no ha dado a la Totalidad, el Padre no era celoso. Pues ¿qué celo podría existir entre Él y sus miembros? 19 Porque si el Eón hubiera recibido así su perfección, no podrían llegar [...] al Padre, el que conserva en sí su perfección, dándosela como una conversión hacia Él y un conocimiento perfectamente único. Él es el que ha producido la Totalidad, en el que está la Totalidad y del que la Totalidad necesita. Como en el ejemplo de alguien al que otros ignoran, que desea que lo conozcan y lo amen, del mismo modo ¿por qué motivo la Totalidad estaría necesitada a no ser que fuese por el conocimiento del Padre? Él (=Jesús) fue un guía, silenciosamente y en reposo.

El Salvador maestro

Apareció en las escuelas, profirió la Palabra como un maestro. Se le aproximaron los sabios, según propia estimación, para probarle. Pero los confundió, porque eran vanos. Ellos lo odiaron, puesto que no eran sabios verdaderamente. Después de todos éstos se aproximaron a él también los niños, a quienes pertenece el conocimiento del Padre. Fortalecidos, aprendieron los aspectos del rostro del Padre. Conocieron y fueron conocidos; fueron glorificados y han glorificado.

III. PREVISIÓN SALVÍFICA

El libro del viviente y la crucifixión

Se manifestó en su corazón el libro que vive del Viviente, el que está escrito en el Pensamiento y el Intelecto 20 [del] Padre y que antes del establecimiento de la Totalidad estaba en su Incomprensibilidad, el que nadie podía tomar, puesto que está reservado para el que lo tomara para ser inmolado. Ninguno hubiera podido manifestarse de cuantos creyeron en la salvación si no hubiera aparecido ese libro. Por ese motivo el compasivo, el fiel, Jesús, aceptó con paciencia los sufrimientos hasta que tomó este libro, puesto que sabe que su muerte es vida para muchos. Del mismo modo que en un testamento se ocultan antes de abrirse los bienes del dueño de la casa fallecido, así sucede con la Totalidad, que permanece oculta en tanto que el Padre de la Totalidad era invisible, siendo un ser engendrado por sí mismo, del que provienen todos los intervalos. Por este motivo apareció Jesús, revistió aquel libro, fue clavado en un madero, y publicó el edicto del Padre sobre la cruz. ¡Oh sublime enseñanza! Se humilló hasta la muerte, aunque la vida eterna reviste. Después de despojarse de estos harapos perecederos, se revistió de la incorruptibilidad que nadie puede sustraerle. Habiendo penetrado en las regiones vacías de los terrores, atravesó por los que estaban desnudos a causa del olvido, siendo conocimiento y perfección, proclamando lo que hay en el corazón 21 [...] [...] enseñar a sus discípulos. Pero los discípulos son el Viviente, los que están inscritos en el libro del Viviente. Reciben la enseñanza sobre sí mismos, la reciben del Padre, y se vuelven de nuevo hacia Él.

Previsión paterna y llamada del elegido

Puesto que la perfección de la Totalidad está en el Padre, es necesario para la Totalidad subir hacia Él. Entonces, el que posee el conocimiento adquiere lo que le es propio y lo atrae hacia sí. Porque el que es ignorante está menesteroso y falto de muchas cosas, puesto que le falta lo que lo perfeccionará. Dado que la perfección de la Totalidad está en el Padre, es necesario que la Totalidad ascienda hacia Él y que cada uno adquiera lo que le es propio. Los ha inscrito de antemano, habiéndolos preparado para darla a los que han salido de Él. Aquellos cuyo nombre conoció de antemano han sido llamados finalmente, de modo que el que posee el conocimiento es aquel cuyo nombre ha sido pronunciado por el Padre, pues aquel cuyo nombre no ha sido dicho es ignorante. Efectivamente, ¿cómo podrá oír aquel cuyo nombre no ha sido convocado? Porque el que es ignorante hasta el fin es una obra del olvido y será disuelto con él, de lo contrario ¿cuál es el motivo de que estos desgraciados carezcan 22 de nombre y de que no exista para ellos una llamada?

Respuesta a la llamada y contenido del Libro

De esta manera el que posee el conocimiento es de lo alto. Si es llamado, escucha, responde y se vuelve hacia quien lo llama para ascender hacia Él. Y sabe cómo se llama. Poseyendo el conocimiento hace la voluntad de quien lo ha llamado, quiere complacerle y recibe el reposo. Su nombre propio aparece. El que llegue a poseer el conocimiento de este modo sabe de dónde viene y a dónde va. Sabe como una persona que habiendo estado embriagada ha salido de su embriaguez, ha vuelto a sí misma y ha corregido lo que le es propio. Él (=Jesús) ha desviado a muchos del Error. Les ha precedido hasta sus lugares, de los que se habían alejado cuando aceptaron el error, a causa de la profundidad del que abarca a todos los intervalos, mientras que ninguno existe que lo abarque a Él. Era una gran maravilla que estuvieran en el Padre sin conocerlo y que fuesen capaces de autogenerarse, puesto que no podían comprender ni conocer a Aquel en el que estaban. Porque de este modo su voluntad no había emergido de Él. En efecto, la reveló en consideración a un conocimiento que persuada a todas sus emanaciones. Éste es el conocimiento del libro viviente que reveló a los 23 eones, por fin, como [sus le]tras, revelando cómo no son vocales ni consonantes, para que el que las lea piense en algo vano, sino que son letras de la Verdad que sólo pronuncian los que las conocen. Cada letra es un pen[samiento] completo, porque son letras escritas por la Unidad, habiéndolas escrito el Padre, para que los eones por medio de sus letras conozcan al Padre.

IV. LIBERACIÓN SALVÍFICA

Advenimiento de la Palabra y reintegración del elegido

Su sabiduría contempla a la Palabra, su enseñanza la pronuncia y su conocimiento la ha revelado. Su clemencia es una corona sobre ella. Su alegría está en armonía con ella; su gloria la ha exaltado; su imagen la ha manifestado; su reposo la ha recibido en sí mismo; su amor hizo un cuerpo sobre ella; su fe la ha rodeado. De esta manera la Palabra del Padre surge en la Totalidad, como el fruto 24 [de] su corazón y como impronta de su voluntad. Pero sostiene a la Totalidad eligiéndola y recibe también el aspecto de la Totalidad. Jesús el de infinita dulzura la purifica, le da vuelta hacia el Padre y la Madre. El Padre descubre su seno. Pero su seno es el Espíritu Santo. Descubre su secreto, su secreto es su Hijo, para que por la misericordia del Padre los eones dejen de inquietarse buscando al Padre y descansen en él sabiendo que es el reposo. Después de haber colmado la deficiencia, ha abolido la forma. Su forma es el mundo en el que fue esclavo.

Disolución del mundo y de lo múltiple

Porque la región en donde hay envidia y discordia es deficiente, pero la región en la que hay unidad es perfecta. Puesto que la deficiencia se produjo porque se ignoró al Padre, entonces cuando se conoce al Padre la deficiencia dejará de existir. Como sucede con la ignorancia de una persona, que una vez que conoce se desvanece su ignorancia, como se desvanece la oscuridad cuando aparece 25 la luz, del mismo modo también se desvanece la deficiencia ante la perfección. Así desde ese momento no se manifiesta más la forma, sino que se disolverá en la fusión de la Unidad, porque ahora sus obras yacen dispersas, a la vez que la Unidad dará perfección a los intervalos. En la Unidad cada uno se realizará; en el conocimiento se purificará de la multiplicidad en la Unidad, consumiendo la materia en sí mismo, como una llama, y la oscuridad por la luz y la muerte por la vida. Si estas cosas verdaderamente han sobrevenido a cada uno de nosotros, debemos vigilar sobre todo para que la morada sea santa y esté en silencio para la Unidad.

Parábola de los vasos y juicio de la Palabra

Es lo mismo que en el caso de ciertas personas que han dejado los lugares que tenían vasos en sus puestos que no eran buenos. Si los hubieran roto, tampoco habría sufrido daño el dueño de casa. Sin embargo queda satisfecho, pues en lugar de los vasos deteriorados, los hay llenos, que son de manufactura perfecta. Porque así es el juicio que ha venido de 26 lo alto. Ha juzgado a cada uno, como una espada desenvainada, de doble filo, que corta por ambos lados. Cuando la Palabra apareció, la que está en el corazón de quienes la pronuncian, ella no es sólo un sonido, sino que tomó un cuerpo, una gran turbación sobrevino entre los vasos, porque algunos habían sido vaciados y otros estaban llenos; es decir, algunos habían sido provistos, pero otros derramados, unos purificados, pero otros quebrados.

Perturbación cósmica y derrota del Error

Todas las regiones se agitaron y conmovieron, porque carecían de orden y estabilidad. El Error se desconcertó, ignorando qué hacer; se afligió, lamentándose, y quedó vacilante, porque no sabía nada, después que se le aproximó el conocimiento que es su destrucción y el de todas sus emanaciones, el Error es vano, al no tener nada adentro. La Verdad apareció, todas sus emanaciones la conocieron. Saludaron al Padre verdaderamente con una potencia perfecta que las une con el Padre. Porque cada una ama a la Verdad, puesto que la Verdad es la boca del Padre y su lengua es el Espíritu Santo. El que se une 27 a la verdad se une a la boca del Padre por su lengua, cuando llegue a recibir el Espíritu Santo, puesto que tal es la manifestación del Padre y su revelación a sus eones. Ha revelado lo que de Él estaba oculto y lo ha explicado. Pues ¿quién existe, sino el Padre solamente?

Seres ocultos y descubiertos

Todos los intervalos son sus emanaciones. Han sabido que proceden de Él como hijos provenientes de un hombre perfecto. Sabían que todavía no habían recibido forma y que todavía no habían recibido un nombre, cada uno de los cuales engendra el Padre. En ese momento reciben una forma por su conocimiento, pues aunque estén en Él, no le conocen. Pero el Padre es perfecto, conociendo todo intervalo que está en Él. Si quiere, manifiesta a quien quiere, dándole una forma y dándole un nombre y lo llama y motiva que ellos vengan a la existencia los que antes de venir a la existencia, ignoran a quien los ha formado. No digo, por lo tanto, que no son nada los que todavía no existen, sino que están 28 en Él que querrá que vengan a la existencia cuando quiera, como el tiempo conveniente por venir. Antes de que todas las cosas se manifiesten, sabe lo que producirá. Pero el fruto que todavía no se ha manifestado, nada sabe, ni nada hace. De este modo también cada intervalo que es en el Padre proviene del que es, que lo ha establecido desde lo que no es. Pues el que carece de raíz, tampoco tiene fruto, pero por más que piense interiormente «He comenzado a existir», sin embargo, será destruido por sí mismo. Por este motivo el que no ha existido en absoluto nunca existirá. Entonces ¿qué quiso para pensar de sí mismo? Esto: «He existido como las sombras y los fantasmas de la noche». Cuando la luz ilumina el terror que esa persona ha experimentado, comprende que no es nada.

El estado de pesadilla y el despertar

De este modo eran ignorantes del Padre, al que 29 no veían. Puesto que existía terror, turbación, inestabilidad, vacilación y discordia, eran muchas las ilusiones y las vacuas ficciones que los ocupaban, como si estuvieran sumergidos en el sueño y convivieran con sueños inquietantes. Bien huían a algún lugar, bien se daban vuelta extenuados, después de perseguir a otros, bien daban golpes, bien los recibían, bien caían desde grandes alturas, o bien volaban por el aire, aunque sin poseer alas. A veces (les) sucede como si alguien fuese a matarlos, aunque nadie los persiga, o bien como si ellos mismos mataran a sus vecinos, porque se encontraron manchados con su sangre. Una vez que los que pasan por estas cosas se despiertan, nada ven, aunque estaban en medio de todas estas confusiones, puesto que ellas no existen. Semejante es el modo de los que han rechazado la ignorancia lejos de sí, igual que no tienen en ninguna consideración el sueño, así tampoco consideran sus 30 acciones como algo sólido, sino que las abandonan como un sueño tenido en la noche. El conocimiento del Padre lo aprecian como el amanecer. De esta manera ha actuado cada uno de ellos, como cuando estaban dormidos mientras que eran ignorantes. Y éste es el modo como ha (llegado el conocimiento), como si se despertara. ¡Feliz será el que llegue a darse vuelta y a despertarse! Y bienaventurado es el que ha abierto los ojos del ciego. Y el Espíritu ha corrido tras él, dándose prisa para despertarle. Habiendo tendido la mano al que yacía sobre la tierra, lo afirmó sobre sus pies, pues todavía no se había levantado.

V. INTERVENCIÓN PATERNA

Mediación del Hijo

Les dio los medios de conocerlo, el conocimiento del Padre y la manifestación de su Hijo. Porque cuando lo han visto y lo han oído, les hizo gustarlo y sentirlo y tocar al Hijo bienamado. Cuando apareció, instruyéndoles sobre el Padre, el Incomprensible, cuando les hubo insuflado lo que está en el Pensamiento, cumpliendo su voluntad, cuando muchos hubieron recibido la luz, se dieron vuelta 31 hacia él. Porque los materiales eran extraños y no vieron su semejanza, tampoco lo habían conocido. Pues él vino en una forma carnal, sin encontrar ningún obstáculo a su desplazamiento, puesto que la incorruptibilidad es irresistible. De nuevo, dijo cosas nuevas, hablando sobre lo que está en el corazón del Padre, habiendo proferido la Palabra sin defecto. Una vez que la luz habló por su boca y su voz engendró la Vida, les dio pensamiento e intelecto, la misericordia y la salvación y el espíritu poderoso proveniente de la infinitud y de la dulzura del Padre. Habiendo detenido los castigos y las torturas, puesto que desviaban de su rostro a muchos que estaban en el error y los lazos necesitados de misericordia, ha destruido a ambos con poder y los confundió con el conocimiento.

Parábola de la oveja perdida

Ha llegado a ser un camino para los que iban descarriados y conocimiento para los ignorantes, descubrimiento para los que buscaban y confirmación para los vacilantes e incontaminación para los manchados. Es el pastor 32 que ha dejado las noventa y nueve ovejas que no estaban perdidas y ha ido a buscar a la que estaba extraviada. Se regocijó cuando la encontró, porque noventa y nueve es un número que está en la mano izquierda, que lo contiene. Pero cuando se encuentra el uno, el número entero pasa a la mano derecha. Del mismo modo sucede al que le falta el uno, es decir, la mano derecha completa, que atrae a lo que era deficiente y lo toma del lado de la mano izquierda y lo lleva a la derecha, y de este modo también el número llega a ser una centena. Se trata del signo del que está en su sonido, o sea, del Padre. Incluso en sábado ha trabajado por la oveja que encontró caída en el pozo. Ha reanimado a la oveja subiéndola desde el pozo para que sepáis íntimamente, vosotros, los hijos del conocimiento interior, cuál es el sábado, en el que no es conveniente que la salvación descanse, para que podáis hablar del día de lo alto, que carece de noche, y de la luz que no se oculta, porque es perfecta. Decid, pues, desde el corazón que sois el día perfecto y que en vosotros mora la luz que no desfallece. Hablad de la verdad con los que la buscan y [del] conocimiento a los que han pecado en su error.

VI. DEBERES DEL ELEGIDO

33 Afirmad el pie de los que vacilan y tended vuestra mano a los débiles. Alimentad a quienes tienen hambre y consolad a los que sufren. Levantad a los que quieren levantarse y despertad a los que duermen, porque sois el entendimiento que atrae. Si actuáis así como fuertes, seréis también más fuertes. Prestaos atención a vosotros mismos y no os preocupéis de las otras cosas que habéis apartado de vosotros. No volváis a lo que habéis vomitado para comerlo. No seáis polillas. No seáis gusanos, porque ya lo habéis rechazado. No seáis un lugar para el diablo, porque ya lo habéis destruido. No consolidéis vuestros obstáculos, los que sois vacilantes, aunque seáis como un apoyo (para ellos). Pues al licencioso se lo debe tratar incluso como más nocivo que al justo. Efectivamente el primero actúa como una persona sin ley, pero el último actúa como una persona justa entre los demás. Así pues, vosotros haced la voluntad del Padre, puesto que le pertenecéis.

VII. EL PADRE Y LOS ELEGIDOS

El elegido como fragancia del Padre

Porque el Padre es dulce y lo que hay en su voluntad es bueno. Ha tomado conocimiento de lo que es vuestro para que podáis reposar en Él. Porque por los frutos se toma el conocimiento de las cosas que son suyas, ya que los hijos del Padre 34 son su fragancia, pues existen desde la gracia de su rostro. Por esta razón el Padre ama su fragancia y la manifiesta en toda región, y si la mezcla con la materia, da su fragancia a la luz y en su Silencio la hace superar toda forma (y) todo sonido, pues no son los oídos los que perciben la fragancia, sino que es el hálito que tiene el sentido del olfato y atrae la fragancia hacia sí y se sumerge en la fragancia del Padre, de manera que así lo protege y lo lleva al lugar de donde vino, de la fragancia primera que se ha enfriado como algo en una obra psíquica, semejante al agua fría que se congela sobre la tierra que no es firme y que los que la ven piensan que es tierra, pero después de nuevo se disuelve. Las fragancias, pues, que se han enfriado provienen de la división. Por este motivo vino la fe, disolvió la división y aportó el Pleroma cálido de amor para que el frío no vuelva de nuevo, sino que exista la unidad del pensamiento perfecto.

Perfeccionamiento en el Padre

Ésta es la Palabra del evangelio del descubrimiento del Pleroma, para los que esperan 35 la salvación que viene de lo alto. Mientras que su esperanza, por la que esperan, está en expectativa, ellos cuya imagen es luz, sin ninguna sombra, entonces, en ese momento, el Pleroma sobreviene. La deficiencia material no proviene de la infinitud del Padre, el que viene a dar tiempo para la deficiencia, aunque nadie podría sostener que lo incorruptible pudiera venir de esta manera. Pero la Profundidad del Padre se multiplicó y el pensamiento del Error no existía con él. Es algo que declina, es algo que fácilmente se pone derecho de nuevo con el descubrimiento de Aquel que ha venido hacia él al que recuperará. Porque este retorno es llamado arrepentimiento. Por este motivo la incorruptibilidad ha soplado y ha ido detrás del que ha pecado para que pueda descansar. Porque la clemencia es lo que queda para la luz en la deficiencia, la Palabra del Pleroma. En efecto, el médico va ligero hacia el lugar en donde hay un enfermo, porque ahí está la voluntad que hay en él. El que es deficiente, entonces, no se oculta, porque uno posee lo que al otro le falta. De esta manera el Pleroma que no es deficiente, pero que colma la deficiencia, es lo que 36 Él suministró desde sí mismo para completar lo que le falta, para que así reciba la gracia. Cuando era deficiente, no tenía la gracia. Por esto había deficiencia en el lugar en donde no había gracia. Una vez que aquélla, que estaba disminuida, se recibió, reveló lo que le faltaba, siendo (ahora) Pleroma, es decir, el descubrimiento de la Luz de la Verdad que apareció sobre él porque ésta es inmutable.

Unción del elegido y el paraíso como lugar del reposo

Por esto se habló de Cristo en su medio para los que estaban angustiados pudieran retornar y él pudiera ungirlos con el ungüento. Éste es la misericordia del Padre que tendrá misericordia de ellos. Pero aquellos a los que ha ungido son los perfectos. Porque los vasos llenos son los que habitualmente se untan. Pero cuando la untura de un vaso se disuelve, está vacío y el motivo de su deficiencia es la causa por la que su untura desaparece. Porque en ese momento lo atrae un soplo, algo por el poder de lo que está con él. Pero de aquel que carece de deficiencia ningún sello es levantado, ni nada se derrama, sino que aquello de lo que está falto el Padre perfecto una vez más lo llena. Él es bueno. Conoce a sus simientes, porque es el que las ha sembrado en su paraíso. Pero su paraíso es su lugar de reposo. Éste 37 es la perfección en el pensamiento del Padre, y éstas son las palabras de su reflexión. Cada una de sus palabras es la obra de su voluntad única en la revelación de su Palabra. Mientras estaban todavía en la profundidad de su pensamiento, la Palabra que fue la primera en adelantarse las reveló junto con el Intelecto que profiere la Palabra única en la gracia silenciosa. Ha sido llamado Pensamiento, porque estaba en Él antes de revelarse. Le correspondió, pues, adelantarse la primera cuando la voluntad de Aquel que quiso lo determinó.

La voluntad inescrutable del Padre

Pero la voluntad es que el Padre esté en reposo y complacido. Nada sucede sin la voluntad del Padre, pero su voluntad es inescrutable. Su huella es la Voluntad y nadie puede conocerla ni es posible a nadie escudriñarla para comprenderla. Pero cuando quiere, lo que quiere ahí está, aun cuando el espectáculo no les agrade del modo que sea ante Dios, cuando el Padre quiere. Porque conoce el comienzo de todos y su final. Al final, efectivamente, los interpelará directamente. Pero el fin consiste en conocer al que está oculto, y Éste es el Padre, 38 del que ha salido el principio y hacia el que retornarán los que han salido de Él. Ellos, por otra parte, han aparecido para la gloria y la alegría de su nombre.

VIII. EL NOMBRE DEL PADRE ES EL HIJO

El nombre del Padre, empero, es el Hijo. Es Él el que en el Principio dio un nombre al que ha salido de sí, que era Él mismo y al que engendró como Hijo. Le ha dado su nombre, el que le perteneció; es aquel al que le pertenece todo lo que existe en torno al Padre. Suyo es el nombre; suyo es el Hijo. Es posible para éste verlo. Pero el nombre es invisible porque sólo él es el secreto del Invisible que viene a los oídos que están completamente llenos de él por él. Porque, realmente, el nombre del Padre no es dicho, sino que se revela por medio del Hijo. Entonces y siendo así ¡grande es el nombre! ¿Quién, entonces, podrá pronunciar un nombre para Él, el gran nombre, salvo Él solo al que pertenece el nombre y los hijos del nombre, en los que descansó el nombre del Padre, los que a su vez descansaban en su nombre? Puesto que el Padre es inengendrado, Él solo es el que lo engendró como nombre para sí mismo antes de producir los eones, para que el nombre del Padre estuviese sobre sus cabezas como Señor, el que es el nombre 39 verdadero, firme en su autoridad por la potencia perfecta. Porque el nombre no pertenece a las palabras ni su nombre forma parte de las denominaciones sino que es invisible. Se dio un nombre para sí solo, puesto que Él solo se contempla y solo tiene capacidad para darse un nombre. Porque el que no existe carece de nombre. Pues ¿qué nombre se puede dar al que no existe? Pero El que es, es asimismo con su nombre, y el único que le conoce y el solo que sabe darle un nombre es el Padre. El Hijo es su nombre. Por lo tanto no lo ha ocultado, sino que ha existido y en cuanto es el Hijo, sólo Él dio un nombre. El nombre, por lo tanto, es del Padre, igual que el nombre del Padre es el Hijo. Puesto que ¿en dónde la misericordia encontraría este nombre, si no es junto al Padre? Pero seguro que alguno dirá a su vecino: «¿Quién dará un nombre al que existía antes que él, como si los niños no recibieran un nombre 40 de los que los han engendrado?» Primero, entonces, nos conviene entender acerca de este tema: «¿qué es el nombre?». Éste es el nombre auténtico; por lo tanto no es el nombre que deriva del Padre, puesto que es el nombre propio. No ha recibido, por consiguiente, el nombre en préstamo como los demás, según el modo como cada uno es producido, sino que éste es el nombre propio. No hay ningún otro al que se lo haya dado. Pero él es innominable e indescriptible, hasta el momento en que éste, que es perfecto, sólo lo expresó. Y él es el que tiene el poder para proclamar su nombre y contemplarlo. Por consiguiente, cuando le ha parecido bien que su nombre amado sea su Hijo y le dio el nombre a él, este que salió de la profundidad, expresó sus realidades, sabiendo que el Padre es carente de mal. Por esto también lo ha enviado para que hablase del lugar y de su lugar de reposo desde el que ha venido 41 y glorificase al Pleroma, la grandeza de su nombre y la dulzura del Padre.

IX. EL REPOSO DEL PADRE

Sobre el lugar de donde ha venido cada uno hablará y hacia la región en la que ha recibido su constitución retornará con prisa y abandonará esta región, la región donde se halló recibiendo gusto de aquel lugar, nutriéndose y creciendo. Y su lugar propio de reposo es su Pleroma. De este modo todas las emanaciones del Padre son plenitudes, y la raíz de todas estas emanaciones está en que a todas las hizo crecer en Él mismo. Él les ha asignado sus destinos. Cada una de ellas se ha manifestado, para que por su propio pensamiento [...]. Porque el lugar hacia el que extienden su pensamiento, ese lugar, su raíz, es la que las eleva en todas las alturas hacia el Padre. Toman posesión de su cabeza, que es reposo para ellas, y son sostenidas, uniéndosele, de manera que dicen que han participado de su rostro con sus besos. Pero no se manifiestan 42 de esta manera, ya que no fueron elevadas por sí mismas; tampoco han sido privadas de la gloria del Padre ni lo concibieron como pequeño ni duro, ni irascible, sino como carente de mal, imperturbable, dulce, conociendo todos los intervalos antes de que existieran y sin haber tenido necesidad de instruirse. Ésta es la manera de ser de los que poseen (algo) de lo alto de la grandeza inconmensurable, en tanto que esperan al Uno solo y perfecto, que está allí para ellos. Y no descienden al Hades ni hay para ellos celos ni lamento ni muerte, sino que descansan en el que permanece en reposo, sin esforzarse ni dar vueltas en torno a la verdad. Por el contrario, ellos mismos son la verdad y el Padre está en ellos y ellos están en el Padre, siendo perfectos, siendo indivisibles en el verdaderamente bueno, de nada necesitan, sino que permanecen en reposo, refrescados por el Espíritu. Y tendrán en cuenta su raíz. Se interesarán por estas cosas en las que encontrarán su raíz y no sufrirán pérdida para su alma.

Conclusión

Tal es el lugar de los bienaventurados. En cuanto a lo demás, sepan en sus lugares que no me es conveniente, 43 habiendo estado en el lugar de reposo, decir nada más. Pero es en él en el que estaré, y para consagrarme por entero al Padre de la Totalidad y a los verdaderos hermanos, aquellos sobre los que el amor del Padre se derrama y en cuyo medio nada de Él falta. Son ellos los que se manifiestan verdaderamente, puesto que existen en la vida verdadera y eterna, y hablan de la luz que es perfecta y colmada de la simiente del Padre, y que está en su corazón y en el Pleroma, mientras que su Espíritu se recogija en esto y glorifica a Aquel en el que ha existido porque es bueno. Y sus hijos son perfectos y dignos de su nombre, porque Él es el Padre y son hijos de este tipo los que Él ama.

Fuente: Textos Gnósticos - Biblioteca Nag Hammadi II www.trotta.es


Nota: la numeración corresponde a las páginas del manuscrito

EL EVANGELIO DE LA VENGANZA DEL SALVADOR

EL EVANGELIO DE LA VENGANZA DEL SALVADOR

(Vindicta Salvatoris)

El judío Nathan habla al rey Tito de los milagros de Jesús

I 1.En tiempo de Tiberio César, emperador, siendo Herodes tetrarca de Galilea, el Cristo fue entregado a Poncio Pilatos, gobernador de Judea, por los judíos.
2. En aquella época, Tito era un pequeño rey, que, bajo la dominación de Tiberio, mandaba en el país de Aquitania, y que había puesto su corte en una ciudad de Libia, que se llama Burgidalla.
3. Y Tito tenía una llaga en el rostro, a causa de un cáncer que se le había declarado en la fosa nasal derecha, y presentaba la fisonomía desgarrada hasta el ojo.

4. Y un varón, llamado Nathan, hijo de Naum, oriundo de Judea, y que era ismaelita, iba de país en país, y de mar en mar, y visitaba todas las extremidades de la tierra.
5. Y Nathan fue enviado de Judea hacia el emperador Tiberio, a fin de llevarle el pacto concluido entre los judíos y la ciudad de Roma.
6. Tiberio era un insensato, lleno de fiebres y de úlceras, y con siete géneros de lepra en su cuerpo.

7. Y Nathan quería recalar lo antes posible en Roma. Pero sopló un viento del norte, que impidió su travesía, y que lo condujo al puerto de la ciudad de Libia.
8. Al ver llegar el buque, Tito comprendió que precedía de Judea, y todos quedaron sorprendidos, y dijeron que jamás se había visto a un buque llegar de aquella comarca.

9. Y Tito ordenó a un piloto que fuese cerca del navegante, y que le preguntase quién era. Y él le contestó: Soy Nathan, hijo de Naum, de la raza de los ismaelitas, y estoy sometido, en Judea, a Poncio Pilatos. Y he sido enviiado a Tiberio, emperador de los romanos, para llevarle el pacto hecho con Judea. Pero un gran viento se hizo sentir sobre el mar, y me ha conducido a un país que no conozco.

10. Y Tito dijo: Si puedes encontrar algún remedio, sea un ungüento o una hierba, que haga desaparecer la llaga que tengo en el rostro, como ves, de modo que quede curado, y que recobre mi antigua salud, te daré grandes riquezas.

11. Y Nathan repuso: No sé, ni nunca he sabido hallar eso que me pides. Pero, si hubieses vivido en jerusalén, habrías encontrado a un profeta, elegido de Dios, que tenía por nombre Emmanuel, y que curaba al pueblo de sus pecados. Y fue su primer milagro transformar el agua en vino, en Caná de Galilea. Y con su palabra curaba a los leprosos, devolvía la vista a los ciegos, sanaba a los paralíticos, y expulsaba a los demonios. Y resucitó tres muertos, y salvó a una mujer sorprendida en delito de adulterio, y que los judíos habían condenado a ser lapidada. Y otra mujer, llamada Verónica, padecía de doce años atrás un flujo de sangre, y, habiéndose aproximado a él por su espalda y tocado la franja de su vestidura, fue curada. Y con cinco panes y cinco peces alimentó a cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños, y aun quedaron trozos bastantes para llenar doce canastos. Y todas estas cosas y otras muchas se cumplieron antes de su pasión. Y, después de su resurrección, nosotros lo hemos visto en su forma carnal, como antes estaba.

Curación milagrosa de Tito

II 1.Y Tito preguntó: ¿Cómo es que resucitó de entre los muertos, si estaba muerto también? Y dijo Nathan, contestándole: Él estuvo de cierto muerto, y prendido de la cruz, de la que fue descendido, y durante tres días, permaneció en el sepulcro. Y resucitó luego de entre los muertos, y descendió a los infiernos, y libertó a los patriarcas, a los profetas y a todo el género humano. Y luego se apareció a sus discípulos, y comió con ellos, y ellos lo vieron subir al cielo. Y todo lo que digo es la verdad. Yo lo he visto con mis ojos, y toda la casa de Israel también.
2. Y dijo Tito: Malhaya tú, emperador Tiberio, lleno de úlceras y envuelto en lepra, pues que escándalo tal pasó bajo tu reinado, y pues que has hecho leyes tales en la Judea, en la tierra de la natividad de Nuestro Señor Jesucristo, donde se ha prendido y dado muerte al rey y al soberano de todos los judíos, y no se lo ha dejado venir a nosotros, para curarme de la lepra, y librarme de mi enfermedad. Y, si esos judíos estuvieran ante mí, yo los mataría con mis propias manos, y los haría pender de cruces, pues que han destruido a mi Señor, y mis ojos no han sido dignos de ver su faz.

3. Y, cuando Tito hubo hablado así, la llaga de su rostro desapareció, y se encontró perfectamente curado. Y cuantos enfermos estaban presentes fueron curados al mismo tiempo.
4. Y Tito, con todo el pueblo, exclamó en alta voz: Mi Dios y mi rey, tú, a quien nunca he visto, y que me has curado, dispón que yo vaya por el mar a la tierra donde naciste, a fin de que tome venganza de tus enemigos, y ayude, Señor, a destruirlos y vengar tu muerte, y entrégalos en mis manos.

5. Y, cuando hubo hablado así, se hizo bautizar, para lo cual llamó a Nathan y le dijo: ¿Cómo has visto tú bautizar a los que creen en el Cristo? Ven a mí, y bautízame en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Porque yo creo firmemente, con todo mi corazón y con toda mi alma, en nuestro Señor Jesucristo, porque no hay en el mundo otro que me haya creado, y que me haya curado.
6. Y, cuando hubo dicho esto, envió emisarios a Vespasiano, pidiéndole que viniese a toda prisa con soldados muy valerosos y bien equipados para la guerra.

7. Y Vespasiano, con cinco mil hombres armados, fue a juntarse a Tito. Y, cuando hubieron llegado a la ciudad de Libia, preguntó a Tito: ¿Por qué me has hecho venir? Y Tito contestó: Sabe que Jesús ha venido al mundo, que nació en Judea en un lugar que se llama Bethlehem, y que fue entregado a los judíos, y azotado y crucificado en el Calvario. Y que al tercer día resucitó de entre los muertos, y sus discípulos lo vieron en la misma cama en que había nacido, y se manifestó a ellos, que creyeron en él. Y nosotros queremos ser discípulos suyos. Vamos, y destruyamos a sus enemigos, para que se sepa que nada es comparable a Dios Nuestro Señor sobre la faz de la tierra.

Venganza de Tito y de Vespasiano

III 1.Y, habiendo celebrado consejo, salieron de la ciudad de Libia, que se llama Burgidalla, y entraron en los buques, y llegaron a Jerusalén y atacaron el reino de los judíos, y comenzaron a destruirlo. Y, oyendo los reyes de los judíos las depredaciones que hacían, tuvieron gran pavor y se turbaron extremadamente.
2. Entonces Arquelao se turbó en su discurso, y dijo a su hijo: Hijo mío, recibe mi reino y dirígelo, y aconséjate con los demás reyes que existen en la tierra de Judá, para que podáis escapar de vuestros enemigos.
3. Y cuando hubo hablado así, sacó su espada, e inclinándose hacia abajo, se clavó en el pecho su aguda punta, y murió.

4. Y su hijo se unió a los otros reyes que estaban bajo su jerarquía, y celebraron consejo, y fueron a Jerusalén con los jefes de aquellos que en dicho consejo se hallaban, y allí estuvieron siete años.

5. Y Tito y Vespasiano tomaron el acuerdo de bloquear la ciudad, y lo hicieron. Y, cuando pasaron siete años, el hambre se hizo extremada, y los sitiados, faltos de pan, comenzaron a comer tierra.

6. Y los soldados, que obedecían a cuatro reyes, se reunieron entre sí y dijeron: ¿No hemos de morir? ¿Qué hará Dios por nosotros, y qué nos importa la vida, ya que los romanos han venido a tomar nuestro país, y a destruir nuestra nación? Preferible es que nos matemos unos a otros a que los romanos puedan decir que nos han dado ellos la muerte, y que han logrado plena victoria sobre nosotros.
7. Y sacaron sus espadas, y se hirieron, y así murieron doce mil de aquellos hombres. Y los cadáveres extendieron una gran infección por toda la ciudad.

8. Y los reyes sintieron un espanto de muerte, y no podían soportar el hedor de los cadáveres, ni sepultarlos, ni arrojarlos fuera de la ciudad.
9. Y dijeron: ¿Qué hemos de hacer? Hemos entregado el Cristo a la muerte, y ahora somos entregados a la muerte nosotros. Humillemos nuestras cabezas, y demos a los romanos las llaves de la ciudad, puesto que Dios nos ha entregado a la muerte.
10. Y subieron a las murallas, y dijeron a gran voz a Tito y a Vespasiano: Recibid las llaves de la ciudad, que os son donadas por el Mesías, a quien llaman el Cristo.

11. Y se pusieron en manos de Tito y Vespasiano, diciéndoles: Juzgadnos, pues que nosotros hemos juzgado al Cristo, y lo hemos llevado a la muerte sin motivo ninguno.
12. Y Tito y Vespasiano hicieron lapidar a parte de ellos, y a otros los crucificaron, con los pies hacia arriba y la cabeza hacia abajo, y los hirieron a lanzadas.
13. Y vendieron a otros como esclavos y se repartieron a los demás, haciendo cuatro divisiones, como ellos con las vestiduras del Señor.
14. Y Tito y Vespasiano dijeron: Ellos vendieron a Cristo por treinta dineros de plata, y nosotros venderemos treinta de ellos por un solo denario. Y lo hicieron así, y luego tomaron Jerusalén y todas las tierras de Judea.

15. Y empezaron a buscar la faz de Cristo. Y hallaron a una mujer, llamada Verónica, que la tenía.
16. Y apresaron a Pilatos, y lo pusieron en prisión, encargando a cuatro piquetes de once soldados cada uno que lo guardaran y vigilaran la puerta de su encierro.

17. Y mandaron emisarios a Tiberio, emperador de Roma, pidiéndole que les enviase a Velosiano.
18. Y Tiberio le dijo: Toma cuanto sea preciso para andar por el mar, y baja a Judea, y busca a uno de los discípulos de aquel que se llamaba el Cristo y el Señor, para que venga a mí y, en nombre de su Dios, me cure de la lepra y de las enfermedades, que me afligen cada día más, y de las llagas, que cada día me atormentan más vivamente. Y lleva contra los reyes de los judíos que están sometidos a mi imperio todas tus fuerzas y terribles máquinas de guerra, y condénalos a muerte, ya que ellos han matado a Jesucristo, Nuestro Señor. Y si encuentras un hombre que me pueda curar de mi enfermedad, yo creeré en Cristo, hijo de Dios, y me haré bautizar en su nombre.
19. Y Velosiano dijo: Señor emperador, si yo encuentro un hombre que pueda ayudarnos, y libertarnos de las enfermedades, ¿qué recompensa le prometeré? Y dijo Tiberio: Yo le donaré la mitad de mi Imperio, y él la tendrá en sus manos.

20. Y Velosiano se puso en camino y, tomando un buque, se dio a la vela, y navegó a través del mar. Y estuvo en el mar un año y siete días, después de cuyo plazo llegó a Jerusalén.
21. Y ordenó que ciertos judíos vinieran a rendirle homenaje, y procuró informarse con ciudado de los actos de Nuestro Señor Jesucristo.

22. Y José de Arimatea y Nicodemo se reunieron allí. Y dijo Nicodemo: Yo lo he visto, y sé que verdaderamente era el Salvador del mundo. Y dijo José: Y yo lo he descendido de la cruz, y lo he puesto en un sepulcro reciente, que había sido tallado en la roca, y los judíos me tuvieron encerrado el día dr Pascua hasta la tarde, y mientras yo estaba preso, la casa fue sostenida por los cuatro rincones, y yo vi al Señor Jesucristo resplandeciendo con una luz como la de las estrellas. Y caí por tierra lleno de terror.
23. Y él me dijo: Mírame, soy Jesús, a quien tú has enterrado en su tumba. Y yo le dije: Muéstrame el sepulcro en que yo te he colocado. Y Jesús, tomando mi mano con la suya derecha, me condujo al lugar en que yo lo había depositado.

24. Y vino la mujer llamada Verónica, y dijo: Yo, entre la multitud, toqué la franja de su vestido, porque padecía desde doce años antes un flujo de sangre, y me curé. Y entonces Volosiano dijo a Pilatos: Impío y cruel, ¿por qué has hecho morir al hijo de Dios?
25. Y Pilatos respondió: Las gentes de la nación y los pontífices Anás y Caifás me lo habían entregado. Y dijo Velosiano: Impío y cruel, mereces la muerte y una pena severa. Y lo hizo entrar de nuevo en la prisión.

26. Y Velosiano preguntó por el rostro o la faz del Salvador. Y cuantos allí estaban dijeron: La mujer que se llama Verónica es la que tiene en su casa la faz del Salvador.
27. Y él ordenó que la condujesen ante sí. Y le preguntó: ¿Tienes la faz del Salvador en tu casa? Y ella lo negó.
28. Y Velosiano ordenó que se le diese tormento hasta que entregase la imagen del Señor. Y, cediendo a la violencia, Verónica dijo: Yo la tengo en un lienzo, y la adoro a diario. Y diciéndole Velosiano: Muéstramela, ella mostró el rostro del Señor.
29. Y viéndola, Velosiano, se posternó en tierra y, con fe sincera y corazón encendido, la tomó, la envolvió en una tela dorada, la cerró en una caja, y la selló con su anillo. E hizo un juramento: Por el Dios vivo y por la salud del César, que no verá su faz nadie hasta que vea yo la de mi señor, Tiberio.

30. Y, cuando hubo hablado así, los jefes de la Judea tomaron a Pilatos para conducirlo a un puerto de mar. Y Velosiano, con el rostro del Señor, y seguido de todos sus discípulos y satélites, se embarcó el mismo día.

31. Y Verónica abandonó, por el amor de Cristo, cuanto poseía, y siguió a Velosiano. Y él le dijo: Mujer, ¿qué buscas, o qué quieres?
32. Y ella contestó: Busco la faz de Nuestro Señor Jesucristo, que me ha iluminado no por mis merecimientos, sino por su piadosa misericordia. Devuélveme la imagen de Nuestro Señor Jesucristo, porque me mata el dolor de no tenerla. Si no me la devuelves, yo no te abandonaré hasta que no vea dónde la has depositado, pues quiero, miserable de mí, servirla todos los días de mi vida. Porque creo que es mi redentor, y que vive en la eternidad.

33. Y Velosiano ordenó que se admitiese a Verónica con él en el buque. Y, desplegando las velas, comenzaron a navegar en el nombre del Señor y avanzaron a través del mar. Y Tito y Vespasiano habían quedado en Judea sometiendo el país a su dominación.
34. Pasado un año, Velosiano llegó la ciudad de Roma. Y orientó su barco hacia el río que llaman el Tíber, y entró en ella. Y despachó un emisario a su señor el emperador Tiberio, para anunciarle su feliz llegada.

Conversión de Tiberio

VI 1.Y Tiberio, oyendo al emisario, fue invadido de extremada alegría, y ordenó que Velosiano se presentara ante él.
2. Y le dijo a Velosiano: ¿Cómo has venido, y qué has visto en el país de Judea, que concierna al Señor Cristo y a sus discípulos? Indícame cómo debo curarme de la lepra, y yo pondré todo mi imperio en tu poder y en el suyo.

3. Y Velosiano dijo: Mi señor y emperador, yo he encontrado en Judea a tus servidores Tito y Vespasiano, temerosos del Señor, y están curados de sus úlceras y dolencias. Y he hallado que, por orden de Tito, todos los príncipes y soberanos de la Judea habían sido crucificados. Anás y Caifás han sido lapidados. Y a Pilatos yo mismo lo he enviado a Damasco, encadenado, y prisionero bajo una buena guardia. Y me he informado de que los detestables judíos hirieron a Jesús con espadas y con palos, y que lo hicieron crucificar, a él, que vino a salvarnos. Y José de Arimatea y Nicodemo vinieron llevando aceite de olivar y mirra, con un peso de cerca de cien libras, para ungir el cuerpo de Jesús, y lo descendieron y lo sepultaron en un sepulcro nuevo. Y al tercer día resucitó de entre los muertos, y se mostró a sus discípulos en la misma envoltura carnal en que había nacido. Y cuarenta días más tarde lo vieron elevarse al cielo. Y Jesús hizo muchos milagros antes de su pasión y después de ella. Cambió el agua en vino, curó leprosos, resucitó muertos, hizo ver a los ciegos y oír a los sordos, sanó paralíticos, expulsó demonios, y devolvió el habla a los mudos. Y resucitó a Lázaro, que llevaba muerto y sepultado cuarenta días, y curó a Verónica, que sufría de doce años antes un flujo de sangre, y que tocó el borde de su vestidura. Y plugo al Señor de los cielos que el Hijo de Dios, que ha sido enviado a este mundo y ha muerto sobre la tierra, enviase a un ángel, y diése órdenes a Tito y a Vespasiano, a quienes yo he conocido aquí mismo, donde está tu trono. Y plugo a Dios Todopoderoso que ellos fuesen a Judea y a Jerusalén, y apresasen a sus altos dignatarios, y los sometiesen a juicio, como ellos habían hecho a Jesús.

4. Y Vespasiano dijo: ¿Qué haremos de los que quedan? Y Tito repuso: Ellos han crucificado a Nuestro Señor sobre un madero verde, y lo han herido con una lanza. Colguémoslos nosotros de un madero seco, e hirámoslos con una lanza. Y así lo hicieron. Pero dijo Vespasiano: ¿Qué haremos con los que quedan aún? Y respondió Tito: Ellos dividieron en cuatro partes la túnica de Nuestro Señor Jesucristo. Apresémoslos nosotros, y dividámoslos en cuatro partes: una para ti, otra para mí, otra para tus soldados y otra para mis hijos. Y lo hicieron así. Y dijo Vespasiano: ¿Qué haremos con los que quedan aún? Y Tito respondió: Los judíos vendieron a Nuestro Señor por treinta monedas de plata. Y lo hicieron de esa guisa.
5. Y prendieron a Pilatos, y me lo entregaron, y yo lo encerré en una prisión en Damasco. Y puse cuatro centuriones para guardarlo. Y envieron comisarios para buscar con gran interés el rostro del Señor, y encontraron una mujer llamada Verónica, que poseía la efigie del Señor.

6. Y el emperador Tiberio dijo a Velosiano: ¿Dónde tienes esa efigie? Y contestó Velosiano: La tengo en un lienzo de tela de oro, envuelta en un manto. Y el emperador Tiberio le dijo: Extiéndela ante mí, para que yo me ponga de hinojos, y la adore en tierra.
7. Y Velosiano desplegó su manto, que envolvía la tela de oro en que iba la imagen del Señor. Y el emperador Tiberio la vio.
8. Y adoró con ferviente corazón la imagen del Señor, y su carne curó, y fue como la de un niño pequeño. Y todos los ciegos, los leprosos, los cojos, los mudos, los sordomudos y cuantos sufrían distintas enfermedades fueron curados y librados de sus males.

9. Y el emperador Tiberio, con la cabeza baja y dobladas las rodillas, exclamó: Feliz el vientre que te ha llevado y el seno que te ha nutrido. Y se dirigió al Señor, con gemidos y lágrimas, diciendo: Dios del cielo y de la tierra, no permitas que yo peque, sino confirma mi alma y mi cuerpo, y llévame a tu reino, que yo pondré siempre toda mi confianza en tu nombre. Líbrame de todos mis males como libraste a los tres jóvenes hebreos de los suyos en un horno ardiente.

10. Y el emperador Tiberio preguntó a Velosiano: ¿Has visto hombres que hayan conocido al Cristo? Y Velosiano repuso: Los he visto. Y Tiberio dijo: ¿Has preguntado cómo se bautiza a los creyentes en Jesús?
11. Y Velosiano le dijo: Señor, tenemos aquí uno de los discípulos del Cristo. Y Tiberio ordenó que Nathan viniese a él. Y Nathan vino, y lo bautizó en el nombre del padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

12. Y, cuando el emperador Tiberio se halló curado de todos sus males, subió a su trono y dijo: Bendito seas, Señor, Dios omnipotente y digno de alabanza, tú, que me has libertado de la muerte, y que me has purificado de todas mis miserias, porque yo he pecado mucho en tu presencia, y no soy digno de ver tu faz. Y así el emperador Tiberio fue instruido plenamente, y creyó con sinceridad en todos los artículos de la fe.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Estudio Sobre La Sábana Santa De Turín

J.M. Garcia Bautista Y Rafael Cabello





Año 33 (aproximadamente), un hombre es ajusticiado y condenado a muerte en la cruz, tras un castigo brutal es obligado a llevar un madero hasta el lugar de su ejecución, desde la ciudad hasta el monte Gólgota, más allá de los muros de la ciudad de Jerusalén. Una vez allí, este hombre apodado como "el rey de los judíos" es crucificado y tras tres horas de sufrimiento... muere.

Es desclavado y depositado sobre una sábana o lienzo y llevado hasta el lugar donde sería sepultado. Esta sería una breve crónica de los acontecimientos de aquel día, pero ¿por qué nos detenemos en el Gólgota? Jerusalén fue arrasada en el año 70 por el general Tito, a partir de entonces los Santos Lugares son puras especulaciones (su exacta situación). Por ello es tan importante determinar la localización del Gólgota y del Santo Sepulcro.
Con la unificación de Jerusalén, desde 1967 se ha llevado una amplia exploración por parte de los arqueólogos israelíes, sus investigaciones son significativas para los cristianos dada la posibilidad que determine el curso del Segundo Muro que protegía ala ciudad. El monte Gólgota estaba localizado fuera de la ciudad al igual que las tumbas judías, todo ello tras los muros de la ciudad. El monte era conocido como "el lugar de la calavera" y era un enclavamiento popular y conocido por todos. Los evangelios no dan ninguna indicación de la ubicación del mismo, salvo que estaba cerca de la ciudad, que era un lugar visible desde lejos, que se hallaba próximo a un activo camino principal y que cerca de él había un jardín que contenía tumbas de roca. El autor desconocido de la Epístola de los Hebreos dice que estaba "al otro lado de la puerta" pero no indica a qué puerta de la ciudad se refería. Los evangelios tampoco nos dicen como surgió el nombre de Gólgota, aunque hay algunas teorías:
1º.Qué el cráneo de Adán ("el primer hombre") se encontraba sepultado allí, bajo el monte.
2º.Que era el lugar público de ejecución, donde los cráneos quedaban tirados cerca de allí.
3º.Que se asemajaba en su forma a un cráneo humano. La palabra en la que se escribieron los evangelios es Kranion, que es un término griego. Al traducirla al latín se empleo la palabra calvaria que llevó a la expresión "Calvario".
La idea es que el Gólgota estaba sobre un montículo o colina, aunque podría ser el suelo de uno de los valles sobre los que estaba construida la ciudad de Jerusalén. El caso es que tras diecinueve siglos después nadie sabe donde estaba el Gólgota o de donde viene su nombre, aunque desde el año 326 se ha identificado un sitio particular, marcado por la Iglesia del Santo Sepulcro, como escenario de la crucifixión.
El sitio presente puede ser el sitio real ya que era corriente que los romanos eligieran un lugar conspicuo para la ejecución de criminales, un sitio que está junto a la principal vía hacia el norte satisface esta condición. Muchos de los que visitan Palestina se han preocupado al descubrir que la Iglesia del Santo Sepulcro está dentro de la ciudad de Jerusalén, aunque los evangelios indican que la crucifixión ocurrió fuera de los muros, "cerca de la ciudad". La posición presente de estos lugares santos dentro de la ciudad se debe a los cambios que se han producido en el trazado y la extensión de Jerusalén en el curso de 2000 años. Durante casi un siglo después de la crucifixión, la ciudad Santa fue totalmente destruida dos veces y desde entonces ha visto a muchos conspiradores y gobernantes de diferentes credos.
El sitio marcado por la Iglesia del Santo Sepulcro puede haber estado dentro o fuera de ese muro, para que concuerde con la tradición evangélica debió estar fuera, ya que ese muro era entonces la defensa más septentrional de la ciudad, de ahí la necesidad de determinar el curso de este segundo muro. Muchos se preguntaran el motivo de que el Santo Sepulcro estuviera al norte de la ciudad y la razón es que los otros puntos o lados de Jerusalén son tan escarpados y se hallan tan quebrados por hondonadas que ningún punto pudo haber contenido el grupo de personas del que habla Lucas.
Una posición al norte de los muros habría sido posible si Jesús hubiese llevado después del juicio ante Pilatos desde la fortaleza Antonia, junto al templo ,o desde el palacio de Herodes, la Ciudadela, al oeste de la ciudad. Aún existe debajo del Convento de las Hermanas de Sión la Gabbatha, o suelo donde se realizaban los juicios, que probablemente era la sala de guarda del sótano de la fortaleza Antonia.
En el año 326, cuando se ubicó el lugar ahora marcado por la Iglesia del Santo Sepulcro, no se realizó ningún intento por sugerir que su reconocimiento se debía a la preservación de la tradición cristiana. El lugar parece haber sido identificado como el sitio de un antiguo cementerio judío. La búsqueda del sitio verdadero se inicio en el año 326, por orden de Constantino, el primer emperador romano que reconoció la Iglesia Cristiana (después de recibir una señal en plena batalla :"Con este signo vencerás" viendo una cruz de fuego en el cielo...). Después del Concilio de Nicea, Constantino declaró que el lugar debía ser objeto de veneración .En consecuencia, el obispo Macario de Jerusalén eligió el lugar que, al ser excavado, reveló un número de tumbas de roca y a unos 85 metros hacia el este, una cisterna que contenía tres "cruces". Se eligió una de esas tumbas, no sabemos con que criterio, como aquella en la que había sido puesto Jesús, y se identificó una de las cruces o vigas de madera que contenían clavos como la verdadera ,por sus poderes curativos, dato a tener en consideración. Como principal narrador tenemos al historiador de la Iglesia y obispo de Cesárea en Palestina es esa época: Eusebio (Vida de Constantino). A favor del actual enclavamiento habría que decir que San Juan, en las postrimerías del siglo I escribe en Efeso un evangelio cristocéntrico en el que se refiere a la tumba del señor, sin aludir a posibles violaciones o deterioros. Y el propio Eusebio nos cuenta en su Historia Eclesiástica que hasta la segunda guerra judía del año 132 "trece obispos, convertidos del judaísmo a la fe cristiana, cuidan con gran celo del sagrado lugar".
Orígenes, escritor griego y doctor de la Iglesia, afirma que durante el siglo II empiezan ya a acudir a Jerusalén numerosos e ilustres peregrinos para visitar los Santos Lugares y orar en ellos, puntualizando que estas peregrinaciones dieron comienzo después de la Ascensión del Señor, dato muy importante éste porque significa que no fue olvidada la sagrada tumba. El propósito profanador de Adriano al erigir un templo a Venus sobre el Gólgota y el Santo Sepulcro señaló el sitio exacto de la muerte y supultura de Cristo, y durante más de dos siglos sirvió de protección a los Santos Lugares.
Otras fuentes indican que la emperatriz Elena, madre de Constantino, fue a Jerusalén a buscar el sitio exacto. Según el relato se produjo una revelación milagrosa y otro indica que se debió a un judío que extrajo la información de archivos familiares. Se dice que Elena, al llegar a Jerusalén, le encargó a Macario que buscara la cruz, este sin saber que hacer ofreció plegarias y se vio recompensado con un revelación milagrosa, en otros relatos la historia es análoga pero su protagonista es la emperatriz Elena. Después del descubrimiento del sepulcro y de la cisterna que contenía las cruces, se quitó la roca que los separaba para formar una masa cuadrada de roca pura, que fue identificada como el Gólgota mismo. No se hizo intento alguno por sugerir que parecía un cráneo, pero debajo se halló una cueva que se llamaba como el lugar del sepulcro del cráneo de Adán, lo que indica que esta fue la derivación más probable de la palabra Gólgota. El sepulcro mismo coincidía perfectamente con una tumba de aquel periodo. Era un sepulcro de roca al que se entraba por una baja abertura .La cámara de la tumba era de 2´1 metros de longitud por 1´8 metros de ancho y 2´4 metros de alto. Había un nicho (semicircular) arqueado de 2´1 metros de largo ya 0 ´6 metros del suelo. También había un nicho semicircular alrededor de esa y de las otras tumbas que también se encontraron. Encima se construyó la Iglesia de la Resurección y hacia el este la Gran Iglesia de Constantino. La roca del Gólgota, marcada por una cruz, estaba entre ambos edificios.
Las iglesias que Constantino construyera fueron destruidas en el año 614,durante la captura de Jerusalén por los persas. Estos pronto fueron expulsados por los romanos del Imperio Oriental que reconstruyeron los templos, pero pocos años después Jerusalén paso a manos de los árabes durante la conquista mahometana de Palestina Las iglesias fueron destruidas nuevamente en el 1010. Los cruzados las reconstruyeron y la Iglesia del Santo Sepulcro quedó intacta hasta 1808, cuando un incendio la arrasó. El edificio actual data de 1810. Desde que los arqueólogos intentan localizar sitios bíblicos en Palestina, se ha identificado varios lugares en torno a Jerusalén como "el lugar de la calavera". La identificación del sitio marcado Iglesia del Santo Sepulcro depende ahora de la determinación del curso del Segundo Muro, construido por el rey Herodes para cerca lo que entonces era el suburbio norte. El antiguo Primer Muro, en su lado norte iba desde la Ciudadela en el Oeste al Templo en el Este. El Segundo Muro, según el historiador judío Josefo, quién nació en Jerusalén y fue testigo presencial del sitio romano, "empezaba (en el oeste) desde la puesta del Primer Muro, que se llamaba Gennath, rodeaba la cuesta hacia el norte y subía hasta Antonia".
Era una breve pared defendida únicamente por catorce torres. Su extremo occidental está determinado por la referencia del historiador a la puerta que daba a los jardines (Gennath). Se han encontrado porciones de un muro antiguo en el norte de la calle de David, en la línea que podía seguir el muro, el predominio de los negocios árabes en esa zona la torna muy delicada para la excavación. Parece probable que el muro rodeaba la parte principal del valle central, que en época de Herodes iba de norte a sur a través de la parte central de la ciudad. Ese pudo ser el motivo de su curso en zig-zag. Parece que se desviaba hacia el norte ,giraba hacia el este, volvía al norte y corría otra vez hacia el este. La Iglesia del Santo Sepulcro está situada -aproximadamente- en el lugar donde el muro hacia su primer giro repentino al este. El sitio así identificado, ¿quedaba dentro o fuera del muro? Para satisfacer las condiciones requeridas debió estar fuera de la puerta de la ciudad. Pudo haberse ubicado una puerta en ese lugar para empalmarlo con el camino principal hacia el norte. El hecho de que se construyera la puerta donde el muro giraba marcadamente podía tener ventajas desde el punto de vista militar, ya que brindaba un ángulo por donde se la podía vigilar desde dos lados.
Jesús fue crucificado cerca de una escarpa o acantilado que contenía tumbas de roca y estaba cercado por un jardín -quizás parte de los jardines a los que conducía la Puerta Gennath-. En ello reside la paradoja, la dificultad para identificar el sitio. Los judíos no habrían permitido sepelios dentro de la ciudad. Esa conclusión ubica al lugar fuera del nuevo muro de la ciudad. Por otra parte,¿ habrían permitido los judíos que su muro estuviera dominado por una escarpa? Además, parece indicar que el Gólgota debió estar hacia el norte o posiblemente en otra parte. Las mujeres que deseaban untar el cuerpo la mañana del domingo, fueron a escondidas, ya que esperaban que se las reconocieran como unas simpatizantes de los cristianos. Difícilmente se habrían atrevido a acercarse a una tumba próxima a los muros de la ciudad, desde los cuales podría verse. No obstante en 2000 años ha debido cambiar la topografía del lugar y ello nos puede llevar a falsas conclusiones.
A favor de la situación actual están los resultados de las obras realizadas en 1962 en la Basílica del Santo Sepulcro y en las excavaciones del flanco nordeste del mausoleo que albergó la tumba de Jesús en las que se extrajeron tierra virgen rosácea del suelo de la sacristía y del mismo tipo de tierra que tenía los huertos en época de José de Arimatea.
El terreno está atravesado por un segundo grueso muro romano, anterior a cualquier construcción (romana) de Constantino. Este muro pudo haber sido el perteneciente al templo pagano construido por Adriano y al que ya nos hemos referido. Han surgido restos del cuadrilatero constantiniano que rodeaba el santo mausoleo por los lados norte ,este y oeste. Se han descubierto construcciones del siglo VI en el área comprendida entre el mausoleo y edificios del cuadrilatero constantianiano. Se han reconocido el nártex y portal de la capilla de la Aparición, debidos a la restauración de Constantino Monómaco, en 1408. Se ha comprobado que las destrucciones de los persas en el año 614 como las de Hakem en el año 1009 no fueron tan extensas ni totales, conservándose estratos del pavimento y de ladrillos en la actualidad, es decir, hasta la envoltura de ladrillos de la restauración de Constantino Monómaco (según datos del padre Virgilio Corvo).
La terminología usada para designarla
Cuando se habla de la Síndone nos puede confundir la amplia terminología usada para designarla. Es fácil que nos refiramos a ella como "Sábana", "Sudario" o "Lienzo". San Juan refiriéndose a la resurrección dice que Simón Pedro junto a otro discípulo vieron los lienzos tirados y el sudario que había estado sobre la cabeza envuelto en un lugar aparte, lo cual nos hace pensar que eran más de una pieza las que formaban la mortaja funeraria. Mateo y Marcos se refieren a ella como sábana al indicarnos que era propiedad (la pieza) de José de Arimatea, con ellos también coincide Lucas. ¿Cuál es el término adecuado? ¿Cuál se ajusta a la realidad?
El término sidon según San Jerónimo es una tela de lino más larga que ancha, la cual envolvía el cuerpo, a diferencia de sudarium ,que en el latín clásico significa "pequeño lienzo útil para enjugar el rostro". Concretemos que en el caso de Cristo la síndone es una larga tela de lino blanco que sirvió para envolver el cadaver del ajusticiado en la cruz. Es más que probable que sobre el rostro se colocase un lienzo a modo de sudarium según las tradiciones funerarias judías y un trozo de lienzo a modo de cinturón mantuviera cerrada la mandíbula del difunto (como los antiguos remedios contra el dolor de muelas). De ahí la diversidad de piezas de lino que pudo observar San Juan siendo el que con más riqueza descriptiva narró lo observado en el interior del sepulcro, mientras el resto de los evangelistas simplemente repararon en lo más evidente y notable: La Sábana.
Pero profundizando en todo esto veamos la traducción de ese párrafo del Evangelio de San Juan (versículo 20): " El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro. Corrían los dos juntos pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro y llegó al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo, pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió la cabeza, no junto a las vendas ,sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo , el que había llegado primero al sepulcro, vio y creyó, pues hasta entonces no había comprendido que según las Escrituras Jesús debía resucitar de entre los muertos .Los discípulos entonces volvieron a casa".
Hasta aquí, la versión comúnmente aceptada; pero si consultamos el Códice Alexandrinus, que data del siglo IV-V (en el Museo Británico de Londres) se encontrará la misma cita evangélica de la siguiente forma: "Salieron, pues Pedro y el otro discípulo y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos y el otro discípulo se adelantó más velozmente a Pedro y llegó primero al monumento y agachándose ve los lienzos allanados . Pero no entró. Llega pues, Simón Pedro siguiéndole y entró en el sepulcro contemplando los lienzos allanados y el sudario que estuvo sobre la cabeza de Él, no, al igual que los lienzos, allanado , sino al contrario, enrollado en su propio lugar. Entonces ,pues, entró también el otro discípulo, quién llegara primero al sepulcro. Y vio y creyó".
Tal como fue escrita en el Códice Alexandrinus, la palabras griega othonia significa "lienzos" y no vendas, como se ha venido traduciendo. Así lo tradujo San Jerónimo en la versión Vulgata. Según el códice la expresión "lienzo" hacía referencia a toda una pieza o sábana. Cuando Juan habla de vendas usa la palabra griega propia keirai y sin embargo queda demostrado según el Códice Alexandrinus que los lienzos estaban allanados usando para ello el término griego Keimena que es más adecuado. Así pues nos encontramos ante un grave error de traducción que nos pueden hacer dudar sobre las piezas halladas en el sepulcro y sobre su posible definición, para subsanar este error y de la mano de los modernos (y más fiables) sistemas de traducción podemos afirmar que en el interior del sepulcro se hallaban una gran pieza de lino, un sudarium y posiblemente una estrecha pieza de lino cuya función como ya hemos referido anteriormente servía para mantener la mandíbula cerrada.
Características
Se conoce por SÍNDONE a la Sábana Santa, que se supone cubrió y sirvió de mortaja al cuerpo sin vida de Cristo una vez desclavado de la cruz, que se expone en la ciudad italiana de Turín. La Sábana Santa mide 4´36 metros de larga por 1´10 metros de ancha, con una superficie total de 4´796 m2 y con un peso aproximado de 1´420 Kg.
La reliquia describe un rectángulo de una sola pieza, sin unión ni dobladilllo. A causa de los siglos transcurridos la pieza de lino tiene una tonalidad amarillenta-grisácea con un ligero contorno rosa .El sudario muestra la imagen frontal y dorsal de un hombre tal y como si lo hubiesen colocado sobre una mitad y hubieran pasado el lienzo sobre su cabeza para extenderlo hasta los pies. El cuerpo está tendido de espaldas con las manos cruzadas al frente ,la mano izquierda sobre la muñeca derecha y los pies cruzados. Los pequeños ríos de sangre han corrido por la frente como si hubiese corrido en vida si las espinas hubiesen lacerado esa región. Hay lastimaduras por el rostro y tanto la parte delantera como dorsal están muy marcadas por pequeños coagulos oscuros como los que podrían haber dejado un azotamiento con látigo con castigo de punta de metal o hueso .Estas improntas son de un color sepia ,rojo parduzco y herrumbroso con diversas tonalidades e intensidades dependiendo de la zona del cuerpo.
Breve recorrido histórico

-Año 30: Fabricación del lienzo de lino que cubriría el cuerpo inerte de Cristo.
-Año 33: Muerte y crucifixión de Cristo. Su cuerpo es amortajado en el Monte Gólgota (Jerusalén) con el lienzo.
-Del año 33 al 35: Se mantiene oculto el lienzo entre los cristianos, posiblemente ocultado por José de Arimatea (el tener las mortajas funerarias era un delito muy grave entre los judíos).
-Del año 35 al 50: Permanece escondido en la ciudad de Pella.
-Del año 50 al 70: Es llevado y mantenido oculto en Jerusalén hasta el asedio de esta ciudad por el general Tito, hijo del emperador Vespasiano, que destruyó la ciudad.
-Año 70 al 300: Es trasladado a la ciudad de Edessa (hoy Urfa en Turquía). Al apostolar los reyes de Edessa los guardianes cristianos escondieron la Sábana tapiándola en un hueco en las murallas de la ciudad.
-Año 313: Constantino I "El Grande" derrota a Majencio y fue promulgando el Edicto de Milán. La Sábana Santa es entregada a la custodia de la emperatriz Eudoxia.
-Año 404: Muere Eudoxia y la reliquia pasa a manos de la emperatriz Pulqueria (399-453). Este hecho fue registrado por un historiador del siglo IV, Nicéforo Calixto.
-Año 525: La reliquia es venerada publicamente, se podía contemplar la cara de Cristo ya que la Sábana estaba plegada.
-Año 900: La reliquia fue cedida al emperador bizantino y trasladada a Constantinopla (capital de imperio romano de Oriente) alojándola en la basílica de Santa María de Blackernae. Existe constancia de ello gracias a los escritos del obispo francés Aroulf. San Juan Damasceno (s.VII - s.VIII).
-Del año 900 al 1204: Permanece el la Iglesia de Santa María de Blackernae, así lo atestigua el abate benedictino Soermudarson quién lo refleja en los escritos realizados tras una visita en el año 1155 a la Catedral de Santa Sofía en Constantinopla (hoy Estambul - Turquía). También hay referencias de ello por los escritos de Guillermo de Tiro quién dice que el emperador Manuel Commenus le mostró al rey Amarilco I de Jerusalén el sudario de Cristo. Nicolás Mesarites dijo haber visto en la basílica de Blackernae los lienzos funerarios de Cristo, año 1203.
-Año 1204-1208: Las hordas cruzadas saquean la ciudad y la sagrada reliquia desaparece de su lugar. Otton de la Roche, capitán de la guardia que tenía encomendada la custodia de la reliquia introduce la Sábana Santa en Francia.
-Año 1349: Felipe IV obsequia con la reliquia a Geoffrey de Charny, conde de Charny y señor de Lirey. Este encomienda la construcción de una iglesia en honor de la Virgen María (según documento histórico guardado en la Biblioteca Nacional de París).
-Año 1355: La reliquia tras la muerte de Geoffrey de Charny pasa a manos de los clérigos de Lirey. Estos la exhiben publicamente.
-Año 1389: Se expone la Sábana provocando la ira de Pierre de Arcis, obispo de Troyes. El rey de Francia retira su permiso para exponer la Sábana Santa a los clérigos de Lirey.
-Año 1390: Los clérigos, temiendo la Guerra de los Cien años, llevaron la sábana de un lugar a otro en pro de su seguridad.
-Año 1418: Los clérigos de Lirey la ceden a Humbert de la Roche.
-Año 1443: La viuda de Humbert de la Roche se niega a devolver la Sábana. En este conflicto debió intervenir el papa Clemente IV en el conflicto creado.
-Año 1471-1484: Sixto IV (Papa) autoriza al duque de Saboya a construir una capilla en Chámbery para albergar a la reliquia.
-Año 1516: El artista alemán Alberto Durero realiza una copia de la Sábana en la ciudad belga de Lierre.
-Año 1532: Incendio en la capilla de Chámbery (Francia). El historiador Pingonius relata como fue retirado por cuatro hombres. El cofre se fundió debido al excesivo calor del incendio y una gota del noble metal fundido quemó parte de la Sábana. El agua usada en el proceso de enfriado del cofre también dañó o marcó la Sábana Santa.
-Entre el año 1532 y 1572 la Sábana viajó a Vercelli, Niza y Chámbery.
-Año 1572: Las monjas remiendan las quemaduras del incendio de Chámbery.
-Año 1578: La Sábana Santa es trasladada a Turín donde será venerada por Carlos Borromeo librando el principe Filiberto de Saboya a este de su promesa de ir a pie de Milán a Saboya en gratitud por el cese de peste en su archidiócesis.
-Año 1694: Guarini (gran arquitecto) finaliza la construcción de la capilla de la reliquia junto a la Catedral de San Juan.
Allí permanece hasta nuestros días. En los años de guerra (mundiales) la reliquia fue trasladada en secreto a las grutas del santuario de Monteverne, cerca de Napolés.
Actualmente se encuentra en un bello relicario de plata en la Casa de Saboya, tras el ya lejano incendio que amenazó por segunda vez la integridad de la reliquia. Hoy día ha vuelto a su emplazamiento en la capilla del Santo Sudario en Turín. Secondo Pía sería el primer ser humano en contemplar el rostro "negativizado" de Cristo el 28 de Mayo de 1898 al fotografiar la Sábana Santa por primera vez en la historia.
Estudio linográfico del lienzo de Turín
La Sábana Santa es de lino puro, tupido y opaco, cuya estructura ha podido estudiarse gracias a las ampliaciones fotográficas que permiten examinar todos los detalles del tejido. Elaborada a mano, su urdimbre es de cerca de 40 hilos por centímetro, y en el sentido de la trama de unas veintisiete pasadas o inserciones por igual extensión. El entramado responde al estilo antiguo de Damasco, se trata de una "sarga" con diagonal de cuarenta y cinco grados, en "espiga de pez", dispuesta dos arriba y dos abajo. El hilo transversal pasa así debajo de tres verticales para aflorar en el cuarto, lo que requiere un telar de cuatro pedales. Al ser rota la espiga en dos direcciones convergentes forma estrías longitudinales de poca regularidad, como no podía menos de suceder con los procesos y procedimientos practicados en telares rudimentarios donde se desconocían los actuales medios técnicos de precisión de hiladura y textura. Se puede establecer el grueso, o sea el grado de finura de los hilos que lo componen (ligogénesis). Estos, aproximadamente deben corresponder, según la numeración inglesa del lino, al número 70 para la urdimbre y al 50 para la trama. En la Sábana Santa, en la pieza de lino, existen errores en la elaboración, pues hilos que debieron formar la espiga en sentido ascendente han debido ser elaborados en el descendente y vicerversa. También existen equivocaciones en la pasada de algunos hilos de la urdimbre. A veces, faltan tramos y hay interrupciones de pasada en no pocas filas por haberse alterado el orden de la nervadura.
Como hemos mencionado anteriormente, la reliquia es una pieza de lino puro. El lino es una planta herbácea, anual, de la familia de las lináceas, con raíz fibrosa, tallo recto y hueco, como de un metro de alto y ramoso en su extremidad, hojas lanceoladas, flores de cinco pétalos azules y fruto en caja de cien celdillas, con una semilla aplanada y brillantes en cada una. De su tallo se extraen abundantes fibras que se emplean como materia textil en la preparación de un tejido más resistente que el algodón, aunque menos flexible ,más rígido. Esta rigidez, unida a la superficie lisa y brillante que presentan los tejidos, dan un tacto fresco y en modo resbaladizo.
El lino era un tejido usado desde la antigüedad, teniendo referencias de ello en el Éxodo o en el Libro de los Proverbios por citar algunos ejemplos. Era muy estimado entre los hebreos por su calidad y su dureza. Además, hemos de destacar la propiedad absorbente que éste posee ,característica muy importante en nuestro estudio. De la duración del lino a lo largo del tiempo no hemos de extrañarnos ya que aún se conservan telas de lino en prefecto estado en el Museo del Louvre (París- Francia) en su sección de egiptología y con una datación de más de treinta siglos de exitencia. En el Museo Egiptológico de Turín (Italia) podemos encontrar una pieza de lino puro en perfectas condiciones perteneciente a la XII Dinastía faraónica (2000 años a.C.), y así una larga muestra de ejemplos reales y concluyentes...
El doctor Brozzone estima que la tela del sudario de Jesús corresponde perfectamente a los tipos de tejidos conservados en las momias del siglo I de nuestra era y añade que en pinturas- murales y mosaicos encontrados en restos de monumentos arqueológicos abundan los telares aptos para este tipo de producción. Sobre el tejido se han hecho multitud de análisis y exámenes concienzudos sin que aparezca la menor señal o huella de tinte, pintura o trazos de pinceles y añadiendo que el color sepia es indudablemente de origen orgánico (siendo éste extremo comprobado en el laboratorio mediante el uso de aparatos ópticos, directamente aplicados a la tela y observado en ampliaciones fotográficas del tejido).
En la Sábana Santa encontramos las huellas de las quemaduras del siniestro del 4 de Diciembre de 1532 a modo de triángulos a los lados de la imagen central de la reliquia, en algunos trozos de su tinte es más intenso que el de otras improntas. Las más importantes quemaduras aparecen en dos series de seis y tienen la misma forma y dimensiones, excepto las cuatro extremas, que son parciales. Se deduce que en el plegado hecho en los dos sentidos, de longitud y anchura, originariamente cuarenta y ocho planos o cuadrángulos del tejido, con una dimensión de veintiocho por treinta y siete centímetros. Al producirse la quemadura en un ángulo de la tela, plegada en forma rectangular dentro del relicario de plata, que en parte se fundió por el enorme calor, algunas gotas del metal incandescente cayeron sobre el tejido y se dañaron a la vez todos los plieges, resultando dos series de orificios. Por fortuna, se trataba de un ángulo próximo a los márgenes laterales y permaneció intacto todo el rectángulo central, destruyéndose sólo una pequeña parte de la impronta anterior. Estas quemaduras, que aparecen circundadas por una coloración rosácea, como la huella de un hierro caliente ,habían corroido una porción de la tela en la parte central, que fue sustituido por remiendos realizados por las Clarisas de Chámbery, en fecha que se calcula entre el 16 de Abril y el 2 de Mayo de 1534, usando para ello lino de corporales de la Santa Misa.
El agua utilizada para extinguir el fuego se derramó en gran medida sobre la Sábana Santa, originando en un ángulo un sector carbonizado y amplias zonas con cercos chamuscados en series simétricas. Son cinco las manchas dispuestas sobre el eje de las imágenes: en la cabeza, en el pecho , en la espalda , entre los muslos y la parte dorsal y entre las rodillas de la frontal. A cada una de estas manchas corresponden en las orillas de la tela dos especies de medios rombos. No son líneas rectas, sino sinuosas-lobuladas, de manera extraña, absolutamente iguales a las huellas que se forman cuando se moja parcialmente una tela blanca con agua manchada por una sustancia colorante. Cuando el tejido se seca ,la parte mojada se tiñe ,pero se separa del resto del tejido que permanece seco. Las manchas fueron causadas por el agua vertida en el incendio de 1532 para enfriar la incandescente caja de plata y así poder extraer la reliquia, empapada de agua salvo el ángulo donde se formaron las repetidas manchas. Existen, además, en el lienzo otras quemaduras de menor tamaño redondas y rosáceas. Se advierten sobre una copia verificada en 1516 que permaneció en Lierre (Bélgica) antes del incendio de Chámbery, estas quemaduras están rodeadas de una especie de amplio halo esfumado, de color sepia ,que en las fotografías en tamaño natural se distingue claramente. Ellas se derivan del calor irradiado que causa una cierta destilación seca de la celulosa del lino, con producción de sustancias orgánicas diversas en estado gaseoso a tan alta temperatura. Alguna de ellas, de color pardo, se difundieron en un halo interno de la quemadura y se depositaron coloreando la tela.
Además de las quemaduras pueden verse en el lienzo una serie de líneas transversales, negras en el positivo y blancas en el negativo, que cortan las imágenes .Esto se corresponde con los plieges de la tela, imposibles de eliminar pese a intentarse por procedimientos que no suponían riesgo de mayores deterioros, entre ellos rodar un alisado y grueso cilindro de madera a lo largo del lino.
En cuanto a las improntas corporales de la reliquia hemos de decir que se encuentran localizadas en la parte central y pueden advertirse las siluetas anterior y posterior del cuerpo de un hombre, contrapuestas por la cabeza, ello se debe a que el cadaver fue colocado de cúbico-supino sobre una mitad del largo de la Sábana y la otra fue echada sobre la cabeza y superficie anterior del cuerpo, hasta los pies. La figura del lienzo revela una admirable y perfecta anatomía de un cuerpo viril, con las manos cruzadas sobre el arco pubiano ,la imagen es un negativo fotográfico, es decir, aparece inversa , lo que está a la derecha es la izquierda de la realidad y viceversa, como si la viéramos a través de un espejo. Esto es así en la imagen anterior y en la posterior.
Continuando con la anatomía de la imagen, hemos de decir que presenta a un hombre de talla elegante y robusta, de un metro y ochenta y tres centímetros de estatura. Los miembros inferiores se ven de manera muy distinta en la imagen dorsal y terminan con una perfecta impronta del pie derecho .En la impronta delantera las piernas se "esfuman" en la parte inferior, como si el lienzo estuviera extendido a distancia del cuello de los pies. Lo que más llama la atención es la increíble impresión del relieve, no son simples trazos, contornos o sombras, son formas que sobresalen extrañamente del fondo. No hay copia, pintura o dibujo que pueda parecerse a ella. En las improntas del cuerpo envuelto en la Sábana y un rosa o malva, con leve tinte carmín que revela las numerosas manchas de sangre, de heridas más o menos extensas y profundas. Esto se corresponde con la distinción cromática entre huellas somáticas y huellas hemáticas. Las huellas sanguíneas de la Sábana son delicadamente rosáceas y no de color negruzco como hubiera sido lo más lógico con motivo de las oxidaciones que se producen con el tiempo.
El color de las imágenes está distribuido uniformemente, con un contorno difuminado. En los bordes se confunde con el fondo de la tela. Si nos detenemos a analizar el rostro nos damos cuenta de que también son así. Falta el límite exacto de las órbitas, de la nariz , de las mejillas, del bigote ,del labio inferior, de la barba. Tienen, por el contrario, un contorno exacto de las heridas, las manchas de sangre y las equimosis cuando se encuentran en una región convexa del cuerpo que estuvo en contacto inmediato con el lienzo. La faz resulta estrecha también por quedar veladas las partes laterales de las mejillas. Los pómulos son bastante pronunciados y con ellos terminan la configuración lateral de la parte más alta del rostro. Los dos caracteres dan por resultado una cara un poco estrecha y aplanada. Las proporciones de las dos imágenes son naturales (anterior y posterior).
En todas las zonas del cuerpo se ven huellas de las lesiones producidas por instrumentos cortantes y de punta, o por instrumentos contundentes que producían rápidamente tumefacciones, heridas y derrames. De estas heridas brotó la sangre que posteriormente mancharía la Sábana con su rastro; de una herida abierta surge sangre ,de eso no cabe ninguna duda, con el paso del tiempo la sangre se ha oxidado y desnaturalizado perdiendo sus propiedades características ,quedando su presencia inequívoca en algún momento sobre el lienzo gracias a esas muestras o manchas aún patentes en la Sábana. No obstante hemos de anotar que la coagulación de la sangre tiende a cerrarse en gotas ovoidales de márgenes espesos cuando es inminente el fenómeno. Al comenzar la retracción del coagulo en "arroyos" todavía dinámicos el suero puede notarse igualmente. El fenómeno de coagulación se verifica en el tiempo normal de quince minutos y puede haber un aumento de tiempo si añade nueva sangre a la precedente en vías de coagulación. El fenómeno de retracción del coagulo se manifiesta siempre dentro de los límites normales de una a dos horas, incluso si el coagulo se produce con un retraso de la normal coagulación. El retraso de la coagulación de la sangre no perturba el normal desenvolvimiento de la retracción del coagulo. Respecto a los restantes coágulos de sangre que encontramos en la Sábana podemos decir que los sufrimientos mortales, largos esfuerzos musculares, traumas graves (flagelación y crucifixión), causaron un desequilibrio de ácidos y bases, déficit alcalósico descompensado, consiguiente acidósis y uremia genuina aguda, la cual determinó un aumento patológico del tiempo de coagulación. Esta debe de haberse iniciado al morir la víctima y la expresión del coagulo en los dos derrames del rostro a la hora undécima a juzgar por el momento en que permanecieron impresos los derrames del suero de la Sábana. Cuando se inició la retracción del coágulo en arroyuelos hemáticos, el suero pudo acusarse como en la rama inferior del mismo que proveniente de la vena frontal se cuajó en una arruga del Hombre del Síndone. La retracción del coágulo se verificó en un tiempo normal en un hombre sometido a una intensa tortura.
De todo esto se puede afirmar que el efecto cromático (coloración ocrácea resalta da sobre un fondo más oscuro) se produjo porque la sangre impregnó las fibras de lino. Conviene insistir en que se distinguen muchas huellas sanguíneas sobre los cabellos y el rostro así como en otras zonas del cuerpo del Crucificado.
(Datos del ESTUDIO LINOGRÁFICO obtenidos del libro El Enviado, de Juan José Benítez. Plaza & Janés, Editores)
Argumentos a favor y en contra
No son pocas las voces que alzan la falsedad de la Sábana Santa en nuestros días, sus agnoticismos, ateismos o el simple y excesivo celo científico han hecho que se cuestione en demasía la autenticidad de la reliquia. No ha ayudado a clarificar este tema la prueba del "infalible" Carbono-14 a la que se sometío al lienzo en el año 1988,la datación cifró su antigüedad en los años 1260-1390 de nuestra Era, constituyendo así un lienzo del medievo y por lo tanto un completo fraude. ¿Pero es tan infalible la prueba del C-14? La verdad es que la datación del carbono-14 la realizaron tres prestigiosos laboratorios y obtuvieron las mismas respuestas .Sin embargo la prueba del C-14 se pone en entredicho en algunas dataciones ,por ejemplo, en una piel de foca de sacrificio reciente se realizó la famosa prueba del C-14, el resultado fue una datación del año ¡¡¡2060!!!.La contaminación medioambiental habían falseado los registros del carbono. Así pues ,un lienzo que ha sufrido la adhesión de excesivos humos y combustión en el incendio de 1532 en Chámbery y que se vio afectado por el mismo posee un contenido de carbono más alto que el normal, adquirido por métodos innaturales (como lo fue el incendio). Cualquier datación bajo estas circunstancias sería inválida...
Hay otros estudios que apuntan la posibilidad que la Sábana sea realmente una pintura y falsificación. Hoy día es muy evidente identificar una pintura de las características que presenta el lienzo de Turín. Se ha comprobado que no hay pigmentos colorantes en la Sábana que indiquen el origen artístico del mismo. Aparte es muy usual observar en Iglesias de toda Europa copias de la reliquia turinesa. En España tenemos una buena colección de ellas, basta solo con ver las del monasterio de Silos, Burgos o La Rioja para observar su origen artístico.
También le atribuyen ser un prototipo de fotografía creada por Leonardo Da Vinci en la época. Esta afirmación audaz y explicada en su libro por los autores Clive Prince y Lynn Picknett (El enigma de la Sábana Santa, Martínez Roca) se torna bastante débil cuando comprobamos que el gran artista italiano no vivía aún entre los años 1230-1390. Aparte de rozar la casi milagrosa impresión de la Sábana, no obstante fue un buen intento de desacreditación.
Hay quién opina que el hombre de la Sábana Santa fue el Gran Maestre y último jefe templario... Sin embargo son muchas las pruebas que acreditan la veracidad de la misma Sábana, desde los estudios botánicos del criminalista y palinólogo suizo Max Frei, que recogió de la Sábana muestras de polén procedentes de Israel, Turquía y Europa..., aunque hay quién desacredite a este investigador debido a un tremendo patinazo al dar como auténticos unos manuscritos que se suponían pertenecían a Adolf Hitler y que realmente eran un tremendo fraude.
El analizador de imágenes tridimensionales de la NASA ,el VP-8, demostró la tridimensionalidad del lienzo.
Quizás una de las pruebas más irrefutables de su autenticidad sea la compatibilidad con el denominado "Pañolón" de Oviedo y que muestra unas manchas de sangre en un gran paño que se supone estuvo en contacto con Cristo y que al parecer ,esas manchas de sangre, coinciden perfectamente con las manchas que encontramos en el lienzo de Turín en la zona cubierta por el mismo. De momento nadie se ha atrevido a discutir o refutar este hecho...
Probabilidades de su autenticidad
¿Cuántas posibilidades existen de encontrar los signos evidentes de la tortura y muerte de un hombre a la manera descrita en los Evangelios y que no fuera Cristo? Difícil pregunta con varias opciones, pero el escritor Juan José Benítez (Mis enigmas favoritos, Plaza & Janés Editores) realiza un comprobación estadística que nos puede ser de gran utilidad:
1º. Las posibilidades de que se dieran una coronación de espinas (un casco espinoso) en tiempos contemporáneos a Cristo es de 1 contra 5000. No existe ninguna otra referencia a este respecto en la tradición cirstiana aparte de ser algo inhabitual. Gruno Barberis realizó un estudio a este respecto.
2º. La persona crucificada presentaba lesiones en los hombros, como de haber cargado un madero durante un recorrido. Las probabilidades son de 1 contra 2.
3º. Para aliviar y aligerar el martirio de los condenados a la cruz, las tropas romanas -llevado un tiempo crucificado el reo- le partían las piernas para provocar su asfixia ya que el condenado se apoyaba sobre sus pies para tomar aire. A nuestro protagonista lo atravesaron con una lanza el romano Longinos. Sus probabilidades se cifraron en 1 contra 10.
4º. Lo normal en las crucifixiones era atar al condenado a la cruz. Al hombre de la Sábana Santa lo clavaron con grandes a la misma. Probabilidades: 1 contra 2.
5º. Jesús recibió un indulto para su cuerpo una vez fallecido y fue rápidamente descolgado de la cruz ,manteniéndose la sangre fresca que impresionaría con sus huellas la Sábana. Este indulto no se suele/solía producir y el cuerpo del condenado era "mostrado para su vergüenza". Las probabilidades de ello se cifran en 1 contra 100.
6º. El cuerpo del hombre de la Sábana Santa fue sepultado sin recibir los cuidados de lavado y unción .Este hecho se cifra en una proporción de 1 contra 100.
7º. El hombre de la Sábana Santa no permaneció cubierto por el lienzo más de treinta y seis horas .La descomposición habría perjudicado seriamente al mismo. Una extraña radiación marcó la Sábana imprimiendo la imagen del condenado en ella. Probabilidades : 1 contra 500.
Resultado final: las probabilidades que esa sagrada reliquia fuera la perteneciente a Jesús de Nazareth se han cifrado en 1 contra 200 billones (con B de Barcelona).
Los investigadores estadounidenses Stevenson y Habermans (Dictamen sobre la Sábana Santa - Ed .Planeta , La Sábana Santa, ¿milagrosa falsificación? -Ed .Giralda S.L, Julio Marvizón Preney) cifran la probabilidad en 1 contra 82.944.000.
Después de todo lo escrito ,creo que nuestro lector se puede hacer una idea de la importancia histórica-artística-religiosa-social del lienzo de Turín. No se ha pretendido convencer o refutar a nadie, creer o no en él a la luz de las pruebas a favor o en contra del mismo es una cuestión fe, palabra extraña para quienes investigan lo extraño... Pero la historia de la Sábana Santa, su recorrido, a quién perteneció, su historia, hacen de este tema algo apasionante que va más allá de la frontera con las creencias personales de cada individuo. La Sábana Santa es uno de tantos otros temas que cruza el misterio histórico y asola e inquieta nuestras mentes con un millar de preguntas sin respuestas. Nuestro artículo sólo ha sido un acercamiento a tan ilustre enigma que como tantos otros han cruzado la frontera de lo desconocido.

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